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El Pozancón de Alpandeire se satura por las fuertes lluvias

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En los límites del casco urbano de Alpandeire, junto a las últimas casas de la parte baja del pueblo, se ubica el Pozancón, un pozo natural de gran profundidad y unos veinte metros de diámetro que ha ‘reventado’ varias veces en los últimos días a causa de las intensas precipitaciones, haciendo que brote una ingente cantidad de agua.

     Tal como en su día explicó Gaspar Mena, vecino de Alpandeire y maestro jubilado, en el subsuelo de Alpandeire debe haber un inmenso caudal, sea en forma de lago o de río subterráneo que en épocas de lluvias arroja a la superficie el agua que ya no pueden canalizar las galerías calizas. Desde épocas remotas los zahoríes coincidían en que existían todos los indicios para afirmar que bajo la tierra y las rocas sobre las que se asienta la localidad hay una enorme acumulación de agua.

     Todo apunta a que el impresionante caudal que arroja el Pozancón proviene de la Sierra de Jarastepar, una enorme mole de roca caliza de 1.427 metros de altitud situada al norte de Alpandeire. En esta montaña debe existir un amplio y complejo sistema de grutas y simas interconectadas entre sí que serían las que encauzarían el agua hasta el Pozancón. En este sentido, se puede deducir que bajo este monumento natural hay un lago de enormes dimensiones y que, en un nivel inferior a este último, discurre un río subterráneo conectado con un sifón al lago, lo que provoca que cuando sube el nivel de las aguas del río estas lleguen con mucha presión hasta el lago superior que, incapaz de soportar tal caudal, eyecta las aguas con muchísima fuerza hasta el Pozancón, y este hacia el exterior.

     Cuando llueve con intensidad como en estos días el Pozancón se convierte en un volcán de agua, expulsando miles de litros por segundo. Además, en las inmediaciones de este lugar existen otros nacimientos, como por ejemplo las Alfaguaras, situadas a unos 200 metros de distancia del Pozancón. Dentro del casco urbano del municipio, en las mismas calles de Alpandeire, a veces también brota el agua del suelo en las Hediondas, las Alfaguarillas del Mudo o las Alfaguaras de la Casa Grande. Además, a un kilómetro escaso del Pozancón se encuentra otro paraje espectacular, el Chorrerón, un impresionante salto de agua que se alimenta de los abundantes caudales expulsados por el Pozancón y las Alfaguaras.

     Llama mucho la atención que tras las lluvias, la gran cantidad de agua que se puede observar en los cauces externos de la parte baja del pueblo termina por desaparecer en muy poco tiempo. Esto podría producirse, tal vez, a causa de que el agua vuelve a filtrarse bajo tierra. También se desconoce hacia donde puede dirigirse toda el agua que fluye bajo el municipio, ya que se ha comprobado que el caudal no desemboca en ningún río o arroyo de la zona.

     Pese a las suposiciones, el intrincado subsuelo de Alpandeire es totalmente desconocido, al igual que los niveles inferiores del Pozancón. Mena añadió que hoy en día se tienen los medios necesarios para extraer el agua y se conoce la riqueza de recursos hídricos que tiene el municipio, pero en las grandes sequías de los años 50 y 60, paradójicamente y debido al desconocimiento, sólo existía una pequeña fuente en Alpandeire en la que los vecinos incluso tenían que hacer cola para recoger unos cuantos litros de agua.

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