El canto será el eje de una nueva iniciativa de igualdad que busca reunir a mujeres de todas las edades en Ronda para trabajar la prevención de la violencia de género y reforzar el empoderamiento. El proyecto, denominado ‘Las que cantan su mal espantan’, se desarrollará los días 14 y 15 de octubre.
La propuesta forma parte de la programación vinculada al 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, y cuenta con la colaboración de la formadora Mar Romero y de la cantautora rondeña Martha Pérez, directora de la Academia Golden.
Una formación gratuita abierta a mujeres de todas las edades
Las sesiones tendrán lugar de 17.00 a 20.00 horas y la inscripción será gratuita. Las interesadas deben formalizar su participación previamente y pueden solicitar información en el teléfono 673 086 603 o en el Centro Municipal de Información a la Mujer (CMIM) de Ronda, situado en la plaza Carlos Cano, 1, junto a los juzgados.
La formación combinará música, voz, cuerpo, humor y experiencias compartidas. El objetivo es utilizar el canto como una herramienta de reflexión sobre los mensajes y mandatos que las mujeres reciben, así como sobre la necesidad de analizarlos desde una perspectiva crítica.
“Este proyecto no va de grandes voces, va de voces poderosas”
La parte centrada en estos contenidos estará a cargo de Mar Romero Alba. La organización plantea además que el coro no se limite a las dos jornadas iniciales, sino que pueda mantenerse en el tiempo.
El canto como herramienta de empoderamiento
La segunda parte del proyecto estará coordinada por Martha Pérez, que trabajará con las participantes para reforzar su capacidad de expresión y contribuir a generar conciencia sobre la violencia de género entre la población de Ronda.
Desde el Ayuntamiento se destaca el carácter terapéutico de las artes y, en particular, del canto. La concejala de Igualdad, Cristina Durán, ha animado a las mujeres interesadas a sumarse a una iniciativa que pretende ofrecer un espacio de participación, aprendizaje y apoyo colectivo.
La organización dirige la actividad tanto a mujeres que hayan sufrido violencia de género como a aquellas que puedan encontrarse en una situación de riesgo, sin establecer un límite de edad para participar.


