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La alcaldesa de Ronda, Teresa Valdenebro, y el delegado municipal de Obras y
Urbanismo, Francisco Márquez, están siguiendo de primera mano el desarrollo de todas
las actuaciones que están intentando solucionar los principales problemas, centrados
sobre todo en las zonas rurales del término municipal, una semana después de la tromba
de agua que ha provocado situaciones que se han calificado como ‘desastrosas y
catastróficas’ por las autoridades.

Márquez ha señalado que desde el primer momento se han utilizado todos los recursos
humanos y técnicos de los que dispone el Ayuntamiento para ir dando arreglo al estado
en el que quedaron los caminos rurales, asegurando que no ha habido ni uno solo que
no se haya visto afectado por el temporal. Ha señalado que, con el paso de los días, se
ha ido conociendo la dimensión de la terrible situación de las pedanías y zonas rurales.
El primer objetivo ha sido abrir al tránsito los caminos para que los vecinos puedan
acceder a sus propiedades, en muchos casos, arrasadas por la lluvia.

El concejal ha descrito situaciones extremas como la desaparición de puentes en la zona
de la Hoya del Tajo, explotaciones agrarias y ganaderas donde no queda absolutamente
nada, cauces de ríos que se han modificado, viviendas arrasadas y caminos que aún
siguen inservibles. De ahí que exista, ha señalado, la necesidad imperiosa de recibir
ayudas económicas de otras administraciones porque hay actuaciones que son
imposibles de asumir desde el ámbito municipal.

El delegado ha señalado que, siete días después, hay espacios donde siguen los
corrimientos de tierras como el camino de acceso al Tajo del Abanico o el camino de
Ciguela que esta destrozado, siendo solo un ejemplo de la situación de la mayoría de las
vías públicas, sin olvidar los caminos privados donde también el panorama es muy
complicado. Ha asegurado que, con este escenario, se va a tardar mucho tiempo en
volver a la normalidad “y si no nos llegan ayudas de otras administraciones va a ser
imposible”.

Ha añadido que se está intentando atender a todos los vecinos y vecinas de todos los
lugares afectados a la mayor brevedad posible, “aún no es posible concretar toda la
dimensión del desastre”, afirmaba Márquez, señalando que la primera estimación de
daños realizada, por un importe de 2,1 millones solo para las zonas rurales, “se va a
quedar con toda seguridad muy corto”.

Ha destacado que “hay familias que lo han perdido todo y desde el mismo domingo
estamos haciendo todo lo que está en nuestra mano y con todos los recursos de los que
disponemos para solucionar los problemas que nos trasladan los vecinos y vecinas y
poco a poco vamos a hacer lo que podamos, aunque es imprescindible la ayuda de las
administraciones provincial, regional y central”.

Márquez no ha querido olvidar los daños que también se han producido en el núcleo
urbano y donde también se está estudiando el alcance para solucionar algunos
socavones que se han creado en varios puntos de la ciudad.

Por último, ha manifestado que, “es complicado pedir paciencia a los que lo han perdido
todo y quieren una respuesta rápida, pero insisto en que vamos a tardar mucho en
recuperar la normalidad, aunque no pararemos hasta que lo consigamos”. Ha querido
agradecer a todos los trabajadores municipales que están trabajando sin descanso en
solucionar las múltiples incidencias y ha agradecido la compresión y colaboración de
todas las personas afectadas.

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