Inicio Ronda La Unidad de Gestión Clínica de Farmacia reconocida con el certificado de...

La Unidad de Gestión Clínica de Farmacia reconocida con el certificado de calidad

0
Compartir

La Unidad de Gestión Clínica de Farmacia del Área de Gestión Sanitaria Serranía de Málaga ha recibido el certificado de calidad en nivel avanzado  tras someterse a un proceso de evaluación externa por la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA) de la Consejería de Salud y Familias.

Dentro de los numerosos estándares de calidad que contempla el citado proceso de evaluación externa, la ACSA destaca los resultados conseguidos por la Unidad de Farmacia en áreas como la referente a la información clínica, es decir,  a la identificación precisa de las personas usuarias en cada paso de su proceso de atención, así como el registro en la historia de salud de la información que resulta de dicho proceso, facilitando las actuaciones de los profesionales implicados del mismo.

Por otro lado, se pone en valor las actuaciones relacionadas con el cumplimiento de una serie de estándares que tienen como intención garantizar el desarrollo efectivo de los derechos fundamentales de las personas que utilizan los servicios sanitarios, entre otros, la intimidad, confidencialidad, información, dignidad, toma de decisiones y respecto a sus valores y creencias.

Se resaltan aquellos aspectos relativos al esfuerzo conciente, continuado y organizado por la de la Unidad de Farmacia en materia de calidad y seguridad para poder dar un valor añadido a la prestación de la asistencia.

Asimismo, desde la ACSA se destaca los resultados alcanzados sobre un grupo de estándares que tienen como intención garantizar la incorporación de actividades preventivas y de promoción de la salud con el fin de mejorar las condiciones de salud de las personas usuarias y su calidad de vida.

Por último, se identifican una serie de fortalezas como la remodelación y el acondicionamiento reciente de algunos espacios, la implementación de distintas estrategias para el control del gasto asociado a medicamentos, la integración en distintas líneas de trabajo con otras unidades del área sanitaria, el diseño de guías y procedimientos, así como la implicación y el trabajo en equipo de los profesionales de la Unidad de Farmacia en el proceso de certificación.