Compartir

La localidad de Pujerra, al igual que la mayoría de los pueblos cuyos territorios se enmarcan en el Valle del Genal, dispone en su término municipal de una amplia red de senderos que discurren por parajes de especial valor paisajístico y medioambiental. Entre ellos destacan el sendero de Bentomí, el que conecta al pueblo con el pico Jardón, el camino Pujerra-Igualeja, el del Molino Capilla o la ruta de “Las Pasadas”.

El sendero circular de “Las Pasadas” recorre los alrededores del casco urbano de Pujerra y, pese a que su recorrido tiene poco más de 4 kilómetros de distancia, se considera de dificultad media debido a las exigentes pendientes que es necesario superar en algunos puntos.

Un buen punto para comenzar la ruta senderista de “Las Pasadas” es la plaza del pueblo. Pasando por la puerta de la Iglesia es necesario tomar la calle Estación para, después, descender por el camino que lleva al Mirador de la Cruz, cuya historia recuerda la tradición por la que las mujeres del pueblo iban antiguamente a este punto para “vestir” la Cruz en su festividad (3 de mayo). Desde aquí se observan unas espectaculares vistas panorámicas del alto Valle del Genal y, al frente, del municipio vecino de Cartajima y de su impresionante torcal, que nada tiene que envidiar de su homólogo antequerano. Pasados unos metros hay que tomar la vereda real que sale a la derecha y que antiguamente conducía a la cercana localidad de Igualeja. Al continuar el camino, el senderista se irá adentrando en un hermoso paraje de castaños, que adoptan una gran variedad de tonos ocres en otoño, antes de que caigan sus hojas, lo que es conocido popularmente como “El bosque de cobre”. En este punto el sendero va descendiendo flanqueado por estos bonitos árboles centenarios hasta llegar al arroyo de “Las Pazás”, donde antiguamente acudían a lavar la ropa las mujeres del pueblo.

Pocos metros más abajo se encuentra la carretera que se dirige a Júzcar, que es necesario tomar a la derecha y seguir hasta el final del muro de contención, donde se observa el arroyo de Bolaje, otro antiguo lavadero y la vereda real. A continuación hay que ascender por este camino que se adentra en un bosque de alcornoques hasta enlazar de nuevo con la carretera de Júzcar, que se debe tomar a la derecha para salir a otra carretera que, en la misma dirección, nos conducirá de nuevo a Pujerra. En el recorrido hacia el pueblo se pasa junto al complejo turístico de Bentomí, donde se encuentran varios apartamentos rurales, la piscina municipal, un campo de fútbol y una ruta paisajística señalizada. En el camino hacia Pujerra por la carretera también se divisa un maravilloso paisaje hasta llegar al pueblo.