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El Teatro Vicente Espinel contó con la personal interpretación de ¡Ay Carmela! de José Sanchis Sinistierra, la que consigue acercarnos a una íntima representación de esta versión, la que se aleja de los roles políticos o reivindicativos ya que quiere ser un canto a la supervivencia, a la dignidad del ser humano, un suspiro, un dolor encerrado en un ¡Ay!, así nos lo describe su director Fernando Soto.

También añadía que “nuestro deseo es poder sumar algo nuevo que decir a un texto que de por sí es una belleza y una grandeza que lo ha convertido en un clásico de nuestra dramaturgia contemporánea”.

La obra nos la narran desde los ojos de Paulino, personaje interpretado por  el actor Santiago Molero, un muerto en vida que necesita aferrarse a la idea de la aparición de Carmela, interpretada por la actriz Cristina Medina, un muerte que vuelve a la vida, es real y que el espectáculo debe continuar como sea.